epistemologia de la ciencia
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epistemologia de la ciencia

Por: Oscar David Miranda Urrego.

Para el año 1604 se imprimía en Madrid la que fuera una de las grandes piezas de la literatura mundial; cobraba vida para esas fechas la estampa del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha a manos de Miguel de Cervantes Saavedra, una pieza anti romance que desafiaba la literatura de la época narrando a manera de sátira las aventuras de un hombre que enloquecía a cuenta de su afición por los libros de caballería.

Narraba cervantes el peligro que representaba en el hombre letrado la locura de alzarse en armas y emprender empresas y aventuras guiadas por la locura.

Era entonces tema de mesa comentar las aventuras del valiente Hidalgo, haciendo referencia a lo que podría ser una acto quijotesco, un acto que desafiara las costumbre y estructuras marcadas, un acto de rebelión y locura propio de la era renacentista.

Se concluyó que cometer un acto quijotesco es emprender una gran empresa : “ vino a dar en el más extraño pensamiento que jamás dio loco alguno en el mundo, y fue que le pareció convenible y necesario, así para el aumento de su honra , como para el servicio de su república , hacerse caballero andante”. (Cervantes de Saavedra, M .Las aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha); quiso entonces restablecer el orden en el mundo a imagen de los sueños, de la fantasía y el arte.

Parece ser que es el motor quijotesco, lo que nos ha traído al mundo actual; lleno de sueños irrealizables y metas impensables alcanzadas, la sociedad de hoy está marcada por la huella de aquellos que cometieron la locura de emprender su propio camino corriendo más allá de lo que podría ser verdad y estribaba en la ficción; determinan hoy nuestro mundo aquellos que quisieron restablecer las sociedades y entregarles nuevos ideales para crecer.

Podemos decir que el mismo acto de crear conocimientos, generar avances tecnológicos y realizar descubrimientos científicos responde al acto quijotesco; ¿no es acaso el creador de ciencia y conocimiento producto de la empresa del quijotismo? Una muestra entre ingenio y locura, realidad y fantasía.

Escudriñar entre los secretos que tiene guardado el universo para los hombres, no es más que un acto de inquietud que requiere paciencia y perseverancia, que, como dijera el caballero de la triste figura “ Alcanzar alguno a ser eminente en letras le cuesta tiempo, vigilias, hambre, desnudez, váguidos de cabeza, indigestiones de estómago y otras cosas a éstas adherentes, que en parte ya las tengo referidas; más llegar uno por sus términos a ser buen soldado le cuesta todo lo que a el estudiante, en tanto mayor grado, que no tiene comparación, porque a cada paso está a pique de perder la vida.” (Cervantes de Saavedra, M. Las aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha); acertada la idea del quijote hasta tanto no contemplo que los hombres de ciencia pierden también un poco de su vida haciendo lo que Albert Einstein definiera como “la búsqueda del problema del mundo”.

La tarea de indagar sobre el mundo que conocemos, comporta una especie de rebeldía, una aceptación inacabada sobre todo lo que se conoce, un punto de duda respecto de los conocimientos instituidos; exige renunciar en algún sentido a los preceptos y a las ideas que se nos han inculcado como lógicas o de consecuencia obvia, lo conduce a formularse permanentemente inquietudes respecto de su entorno, teorizarlas y plantear posibles respuestas que le permitan entender con claridad el motivo de su existencia.

Es el pensador de la ciencia en sí mismo un solucionador de incógnitas y problemas, se ha tornado crítico y analítico, ha renunciado a las bases del sentido común, lo que le ha permitido dilucidar nuevas perspectivas, y plantearse enfoques basados en los nuevos escenarios que ha ido descubriendo, ha aumentado su capacidad deductiva en su proceso de aprendizaje y comprensión de su mundo; mas no se limita a ello su tarea, sino que atiende al afán del mejoramiento humano aplicando los logros alcanzados en el avance de la ciencia.

Esa es la labor que convoca a todos aquellos que unen sus ímpetus en pro de uno de los viajes más extraordinarios que emprenda hombre alguno, el conocimiento real del espacio que habitamos, esta asignación implica la apreciación de nuestro mundo, el entendimiento de lo que somos y de aquello que nos compone, el descubrimiento del suelo que pisamos e incluso de los suelos que aún no pisamos. El trabajo del quehacer científico ha llegado a situar su interés más allá de lo que pudimos alguna vez pensar, nos ha permitido descubrir nuevos mundos, identificar las estrellas y comprender como se comportan los cuerpos en el espacio, la ciencia de los hombre ha partido de la tierra y se ha situado en el universo.

Mas lograr eso niveles de entendimiento exige un estudio cuidado y metódico de los objetos de análisis, comporta una responsabilidad académica y exige una teorización de esa aplicación científica, dicha teoría se conoce como Epistemología.

Para generar un marco alrededor del concepto de epistemología, es necesario precisar que: el conocer según lo expresa Tamayo (Tamayo,M, El Proceso de la investigación científica, p 15) es la actividad por medio de la cual el hombre adquiere certeza de la realidad, atreves de la relación sujeto - objeto; la ciencia, el cuerpo de conocimientos respecto de la realidad; método científico será el procedimiento para descubrir las condiciones en que se presentan sucesos específicos, siendo así la epistemología, la reflexión filosófica que se presenta entorno a ello.

Desde el sentido estricto, la epistemología es la teoría de la ciencia que tiene por objetivo conocer las cosas desde su esencia; tal planteamiento lleva a los hombres de ciencia a colocar sobre la mesa problemas científicos y de investigación, a formular hipótesis y a crear métodos que permitan verificarlas, podríamos decir que en sí la epistemología es la tarea filosófica que se cierne sobre el método científico, en donde el hombre analiza con sentido crítico el medio en que habita.

Epistemología plantea como finalidad, definir el saber y todos los conceptos que se relacionen, tales como los criterios, sus criterios de certeza y la relación del sujeto con el objeto estudiado.

Según lo expuesto por Mario Tamayo (Tamayo, M, El Proceso de la investigación científica, p 26) “La epistemología nos presenta el conocimiento como el producto de la interacción del hombre con su medio , conocimiento que implica un proceso critico mediante el cual el hombre va organizando el saber hasta llegar a sistematizarlo, como en el caso del conocimiento científico”

Para Piaget (Piaget J. Naturaleza y método de la epistemología p.17.) “Es el estudio del paso de los estados del mínimo conocimiento a los estados de conocimiento más riguroso”; este mismo autor plantea que la epistemología en si misma estudia diferentes estados del conocimiento, las analiza como teorías o bien: nacidas de la reflexión sobre las ciencias, o como critica al conocimiento científico o aquellas que, partiendo del modelo de ciencia en desarrollo tienden a convertirse en teoría general del conocimiento; a ellos las ha denominado en su orden Epistemología científica, paracientífica y metafísica.

Por otro lado según asegura Barragán (Barragán, H, Epistemología, P.92) que la función de la epistemología es la de ser una ciencia interdisciplinaria, en cuanto que aborda problemas de hecho y de valides de diferentes ciencias.

Veamos pues como la epistemología de la ciencia, tiene la tendencia a ser transversal puesto que aborda el estudio del conocimiento que se hace en las diferentes ciencias y en cada una analiza de manera precisa el estado del que parte el nuevo conocimiento.

Podemos decir que la epistemología nace a la luz de una serie de necesidades planteadas por el desarrollo científico, para una mejor interpretación de la realidad y una coherente y evolutiva integración de las distintas disciplinas científicas; adicionalmente se nos presenta como un hecho novedoso dado que en el interior de las ciencias, las contribuciones deductivas y la interpretación de datos experimentales ameritan una reflexión amplia que permita cuestionar y criticar los conceptos, métodos y principios a fin de lograr determinar su valor y pertinencia así como conducencia hacia los fines científicos.

La tarea epistemológica comporta pensar sobre los métodos utilizados por el hombre para acercarse a sus objetos de estudio, la manera como se llega a la relación entre el sujeto y el objeto, la tarea epistemológica permite analizar los sistemas de aproximación, los métodos de adquirir conocimiento en aras de crear criterios respecto de lo que se pretende conocer por medio de la investigación.

La epistemología como filosofía del conocimiento, basa su quehacer en la aproximación al objeto generador de tal conocimiento, en ello es necesario hacer una rigurosa apreciación y examinación de tal objeto, observarlo y describirlo previo a cualquier explicación o interpretación; dada que la tarea de la epistemología es estudiar el conocimiento, hará falta observarlo y describirlo con rigor.

Es imposible afirmar que existan conocimientos absolutos respecto de los objetos o de la realidad, no se puede juzgar el conocimiento como absolutamente verdadero o absolutamente falso; según se dijera en "Albert Einstein-The Human Side" 1979 “no conocemos las cosas como son en sí, si no como nos aparecen, solo podemos saber "que" las cosas son pero no "lo que" son”.

Dado el concepto anterior es posible afirmar que en el conocimiento existente es posible encontrar un asomo de duda o vacío, puesto que el conocimiento humano casi siempre está basado en la mera observación carente de razonamiento o en la simple experiencia conocida como empirismo; por estas razones al momento de filosofar sobre el conocimiento se debe partir del escepticismo.

Parece ser claro que partimos de la tarea de un mundo inacabado, lleno de inquietudes y vacíos, un mundo del cual aún desconocemos una gran cantidad de fenómenos, más el ser humano es por esencia un ser inquieto y curioso y ello lo ha llevado a fijar su atención tanto en las posibles divisiones del átomo, como en los grandes acontecimientos cósmicos.

El objeto de estudio para el hombre es inmenso y las dudas que nacen a partir de los nuevos descubrimientos hacen de cada campo de la ciencia un espacio lleno de variables, donde impera el “todo es posible”.

Estas condiciones permiten un amplio marco de aplicación de los métodos creados para observar y entender el mundo, que, a medida que arrojan más respuestas generan el avance técnico y científico de la humanidad.

Sin embargo detenerse a reflexionar en ello exige una delicada, metódica, cuidada y rigurosa atención, establecer sus valores y correctos procesos permitirán concebir mejor la forma como se hace la ciencia y como se llega a las nuevas respuestas, a las nuevas tecnologías

Ese podemos concluir es el fin de la epistemología; plantearse inquietudes respecto de la relación del hombre con el conocimiento y darle marco a la manera cómo llegamos a él.

Sin embargo y a pesar de lo productiva que resulta la reflexión epistemológica, la tendencia actual en la era de la información paradójicamente conlleva a que exista un serio problema de desinformación, el uso de los medios tecnológicos y el aprovechamiento de sus recursos contrasta radicalmente con la ignorancia que existe sobre la manera de cómo llegaron los hombres a obtener tal información, las cosas en nuestros días ocurren reservando la explicación del por qué a unos pocos, la carrera social en contra del tiempo nos ha transformado en sociedades eminentemente practicas donde reflexionar sobre los sucesos y atender los fenómenos que de ello se derivan se ha asumido como una tarea de pocos, dicha labor resulta poco interesante a los ojos de los sujetos que se sirven de los avances de la ciencia.

Es por ello que es fácil escuchar a los más pragmáticos tildar de locos y lunáticos a aquellos que están empeñados en dar respuesta a las incógnitas del universo. Con lo que no cuentan es que para llegar a las conclusiones que nos ofrece la epistemología es necesaria un poco de locura, un poco de inquietud, un poco de inconformismo, un poco de quijotismo, mismo que se necesitó para construir el mundo en el que vivimos hoy, mismo que se necesita para descifrar el mundo que nos espera mañana.

Se necesita un poco del ingenio del Hidalgo Don Quijote de la mancha para reformar su mundo; actos de reforma y rebelión son siempre quijotescos, por q se arremeten contra estructuras existentes y conocimientos instituidos con el fin de cambiarlos, con el fin de renovarlos, con el fin de hacerlos mejor al servicio del hombre; así mismo a la epistemología que se nutre de las dudas más simples, de las preguntas menos obvias, de aquellos que mantiene viva la curiosidad no viciada de los niños.

Sin embargo como reza un antiguo refrán “las personas temen a lo que no conocen” y algunas veces los fines de la epistemología se ven frustrados por el rechazo a las nuevas ideas por cuenta de la sociedad.

Sin embargo, es la misión quijotesca responsable de muchas hazañas grandiosas en la historia. Sus precursores fueron catalogados de locos, derrotados, sacrificados pero finalmente triunfaron y con ellos ha ganado el conocimiento, la ciencia y la humanidad.

Como la misma batalla contra los molinos, tiene de quijotismo la epistemología; buscar la hazaña, sembrar la dudad y enfrentarse a lo desconocido con la valentía y determinación de un caballero, con el único afán de mejorar la república, de hacer un nuevo mundo; son los determinadores del proceso investigativo, acercarse al conocimiento y desafiar la verdad, las armas del soldado letrado que contra todo pronóstico apuesta sus días a defender su reino, su nación, su hipótesis y teoría.

Tanto como sea posible desafiar las leyes irrefutables, tanto como se pueda escudriñar lo oculto, la epistemología seguirá jugando un factor determinante en la producción de ciencia y desarrollo científico, en la forma como los hombres nos enfrentamos al conocimiento.

Para el año 1604 se imprimía en Madrid la que fuera una de las grandes piezas de la literatura mundial; en ella, la historia de uno de tantos Quijotes que afronto a la sociedad convencional en busca de hacer libres a los hombres del mundo.

Bibliografía.

CERVANTES Y SAAVEDRA, MIGUEL DE: “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” Ed. Ramón Sopena. Barcelona, 1971

TAMAYO y TAMAYO, M. El proceso de la Investigación Científica. México D.F.: Limusa. 1991.

PIAGET, J., Naturaleza y métodos de la epistemología, Buenos Aires, Proteo, 1970.

BARRAGÁN, H. Epistemología. Santafé de Bogotá. Universidad de Santo Tomás, 8va. Reimpresión. 1996

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